
Son morenas, con el pelo corto y tatuajes, y visten pantalón. Son las Bobbie Doll, las que vienen a ser las Barbies lesbianas. Lejos le quedan a estas muñecas los unicornios rosas y las camas con dosel que brillan en la oscuridad.
Para mi gusto, están bastante conseguidas y puede ser una sustituta genial para todas aquellas niñas que odian con todas sus ganas a la oxigenada Barbie.
Aclaración: Cuando digo lo de que me parece que están bastante conseguidas, me refiero a que reúnen los rasgos típicos y tópicos de la figura de la lesbiana. Evidentemente, soy consciente de que cada persona es completamente diferente y de que habrá muchas lesbianas que no se sientan identificadas en absoluto con esta muñeca. De hecho, tampoco creo que haya muchas heteros que se vean identificadas en la Barbie.
Para mi gusto, están bastante conseguidas y puede ser una sustituta genial para todas aquellas niñas que odian con todas sus ganas a la oxigenada Barbie.
Aclaración: Cuando digo lo de que me parece que están bastante conseguidas, me refiero a que reúnen los rasgos típicos y tópicos de la figura de la lesbiana. Evidentemente, soy consciente de que cada persona es completamente diferente y de que habrá muchas lesbianas que no se sientan identificadas en absoluto con esta muñeca. De hecho, tampoco creo que haya muchas heteros que se vean identificadas en la Barbie.