
El maltrato entre lesbianas es el patrón de conductas violentas y coercitivas por las cuales una lesbiana busca controlar los pensamientos, las creencias o las conductas de su compañera o castigarla por resistirse al control que quiere ejercer sobre ella .
Lamentablemente las relaciones de violencia y maltrato en parejas de lesbianas, son una realidad frecuente y sus consecuencias pueden ser devastadoras.
Síntomas que debemos tomar en cuenta para evaluar si estamos frente a un vínculo de maltrato:
1.- Si la parte atacada comienza a tener o incrementar su miedo hacia la agresora.
2.- Si la víctima comienza a modificar su conducta como respuesta al ataque o para evitar futuros abusos.
3.-. Si la víctima está en un alerta constante que la lleva a ejercitar un repertorio de conductas que le sirven para evitar la violencia o el maltrato de la compañera, cuando en realidad preferiría no realizar dichas conductas.
Algunas de las conductas en que incurren las agresoras son:
Coerción y abuso económico: Controlar los ingresos de la otra; impedirle trabajar o estudiar; estafarla; usarle la tarjeta de crédito sin permiso. No trabajar y exigirle que la mantenga económicamente.
Violencia psicológica: Humillarla; descalificarla, preferentemente delante de amigas/os o en público; mentirle; aislarla de sus amistades; decirle que esta loca; decirle que es una tonta. Decirle que merece todo lo que le pasa por ser lesbiana. Amenazarla con decirle a su familia o amigas/os, empleadores, vecinas/os, etc. que es lesbiana. Maltratar o matar a sus mascotas. Invadirle la casa o entrar sin permiso.
Daños contra las propiedades personales: Dañar objetos que son importantes para la otra por su valor económico o afectivo, por ejemplo romper fotos o cartas, estropear el auto, los instrumentos de trabajo y/o los muebles de la compañera, incendiarle intencionalmente la casa.
Violencia física: Puede llegar al extremo de realizar ataques como rasguñar, patear, pegar trompadas, empujar, abofetear, arrojarla por las escaleras, romperle los anteojos etc. Se dan casos que incluyen; (revólveres, cuchillos, látigos, autos, zapatos, sillas, botellas rotas, cigarrillos, venenos, etc.)
Violencia sexual: Mantener relaciones sexuales sólo cuando ella lo desea, lo que implica exigir o negarse, según sea el caso. Utilizar armas u objetos cortantes durante el acto sexual no tratándose de una relación sadomasoquista consentida. Obligarla a mantener relaciones sexuales con tercera/os, utilizar lenguaje que degrade a la otra en lo sexual.